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Ernesto Ambrosetti. Pensando Argentina y el campo

El economista Ernesto Ambrosetti es optimista, sabe que hacer para que el campo deje de ser solo la caja de recursos infinitos. Un plan a largo plazo, credibilidad y confianza es la clave. 


 

¿Qué lugar debería ocupar el campo en la economía argentina del Siglo XXI?

Un lugar relevante, debido a que es el principal generador de divisas y empleo en la economía argentina. Una política de Estado debería basar un crecimiento sostenido y sustentable de la economía, en el complejo agroindustrial. Con visión de largo plazo se puede restituir la competitividad del sector e impulsar una mayor competitividad en otros sectores de la economía.  

 

¿Cree posible un acuerdo multipartidario para el campo?

Sí, los diversos partidos políticos están trabajando en las bases para el desarrollo de la argentina. Donde el campo se reafirmaría como motor de la economía. Existe actualmente una mayor concientización, sobre la importancia del campo en la economía y que no puede ser una caja para extraer recursos únicamente.

 

¿Cuáles serían sus principales medidas para el campo?

Las medidas a considerar serian varias y no solo para el campo sino para todos los sectores productivos. 


Para recuperar la competitividad se requiere, reducir el gasto público, combatir la inflación, alcanzar una apertura comercial inteligente, impulsar las exportaciones, lograr un tipo de cambio competitivo, y obviamente reducir la presión fiscal que es la más alta de la historia de la argentina.

 

¿Cuál es la clave para que la Argentina se vuelva un modelo exitoso?

Solo tenemos que ser creíbles, tener una política que brinde previsibilidad y certidumbre.

Imitar a países como Australia y Nueva Zelandia. Reposicionarnos como abastecedores confiables de alimentos y energía renovable.

 

¿Cree que es posible tener un perfil exportador equilibrado con el mercado interno? 

Si es posible, impulsando la producción a mayor oferta menor precio. E incluso en la carne si se impulsan las exportaciones habría mayor producción para el mercado interno, ya que de los novillos pesados que hoy casi no existen, solo el 15 o 17% se destina a exportación y el resto se consume en el mercado interno. Hoy se pierden muchos kilos por las trabas a  las exportaciones. Por otra parte otros países como el Uruguay ha resuelto el problema con un solo corte el asado de pepe, y además le redujo impuestos internos, para tener precios mas accesibles. En la argentina de cada kilo que compramos de carne 300 gramos son de tasas o impuestos.

 

¿Es verdad que el campo moderno emplea poca mano de obra?

 Todo avance tecnológico requiere menor cantidad de mando de obra y  a su vez mano de obra más calificada, este es un factor que atañe a todos los sectores productivos no solo al campo. A  pesar de esta tendencia el agro en las actividades intensivas demanda mucha cantidad de mano de obra.

 

El hombre de campo, ¿es mano de obra calificada?

Sin dudas.

 

¿Qué propone para la problemática del monocultivo?

 Terminar con los Derechos de Exportación y la política implementada por el gobierno nacional que atenta contra la inversión y las rotaciones.


Ernesto Ambrosetti es Agrónomo y Lic. En Economía Agropecuaria de la Universidad de Belgrano. Es productor agropecuario y actualmente es Economista Jefe de la Sociedad Rural Argentina.


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